POLIZONTES
Polizontes
Polizontes
Parado en la cubierta del barco americano, Pepe Montoya cayó en cuenta que era la segunda vez que trataba de llegar escondido a Estados Unidos, y que volvía a fallar .Desnutrido, sediento y sucio, juró que no lo intentaría jamás.
En el muelle eran conocidas las pretensiones de Pepe y Carlín por ir a buscar fortuna a los “Yores”.La primera vez se escondieron en la bodega del barco junto con otros dos amigos, con tan mala fortuna que al llegar la embarcación al canal de Panamá fueron descubiertos por la tripulación, debido a que uno de ellos se enfermó y no soportó la inclemencia del viaje. Fueron remitidos por el consulado en un buque hasta Cartagena, ciudad en donde Pepe tenía una tía que les ayudó para regresar por carretera hasta su puerto de origen.
Pasado un tiempo tomaron sus precauciones para una nueva aventura, llevando consigo agua, atun, panela, y aspirina. Con la complicidad de los estibadores pudieron camuflarse en el interior del carguero americano que iba hasta San Francisco. A los veinticinco días se levantaron enfermos pero con optimismo puesto que creían que ahora si habían coronado la odisea. Era de noche con algo de lluvia, lo que dificultaba la visión. No obstante Pepe Montoya vio a través de una claraboya, unas luces que se reflejaban en el agua a manera de un calidoscopio lo más de bonito, y gritó: llegamos al Puente Golden Gate.
En ese momento aprovecharon para practicar su incipiente inglés que habían aprendido con el profesor Cortès en el Liceo, pero sus compañeros hicieron tanta algarabía que despertaron al vigía del barco, quien alertó a la tripulación y procedieron a detenerlos. No sabía Pepe que el carguero al salir del muelle se había varado al frente de la bahía, que la sensación de estar andando la embarcación se debía al golpe de las olas sobre el casco de la misma, y que las luces que veía a lo lejos eran las del viaducto de su tierra natal. El capitán del barco procedió a llamar a las entidades navales para que desalojaran a los polizontes, y los judicializaran. Efectivamente fueron llevados Carlín y los dos amigos al Hospital local, y luego para la cárcel, pero de Pepe Montoya no se supo nada.
Hay dos versiones sobre la desaparición de Pepe: la primera es la que se lanzó al mar, y la corriente de Humboldt lo llevó hasta Australia en donde hoy es un exitoso empresario. La segunda versión es la que aprovechando la oscuridad se descolgó por la escalera de gato del barco, y se metió a una canoa que pasaba en ese momento rumbo al Ecuador. Ambas no han podido ser confirmadas.
Con el pasar del tiempo, Carlín hizo su tercer intento como polizonte, y logró coronar su sueño arribando al puerto de Houston. Allí logro conectarse con otros paisanos que habían corrido con igual suerte, y en un par de años amasó una fortuna con la venta de carros de segunda.
Cierto día estaba Carlín afuera en el andén de su negocio, cuando escuchó una voz que le decía: “Carlín, Carlín, ven para saludarte”.En principio no entendió el mensaje porque entre otras cosas se le estaba olvidando el Español, pero al mirar hacia la esquina vio una cara conocida, y con sigilo se le acercó.”Soy Pepe, tu amigo de aventuras, tuve la buena suerte de coronar el viaje por un puerto del Ecuador, pero estoy echando mal porque la Migra de USA me anda persiguiendo”. Asustado Carlín le dijo que se perdiera, porque si bien el tenía su negocio de autos usados, éste era de una gringa que se había levantado, y que no quería problemas con inmigración. No alcanzó a decirle esto, cuando apareció la Migra y los detuvo.
Ayer llegaron deportados al aeropuerto Pepe y Carlìn.Tuvieron en su barrio recibimiento de héroes por la hazaña lograda. A Carlín le queda el consuelo que alcanzó a traer camuflados unos dólares con los que piensa montar una discoteca, y además el Rector del Liceo le ofreció el puesto de profesor de inglés para reemplazar al eterno teacher Cortés. De Pepe se dice que la familia lo envió al monte a cultivar cacao, para que no vuelva a ver jamás un barco en su vida.
Oscar Seidel
Cali, Mayo 17 del 2016

Parado en la cubierta del barco americano, Pepe Montoya cayó en cuenta que era la segunda vez que trataba de llegar escondido a Estados Unidos, y que volvía a fallar .Desnutrido, sediento y sucio, juró que no lo intentaría jamás.
En el muelle eran conocidas las pretensiones de Pepe y Carlín por ir a buscar fortuna a los “Yores”.La primera vez se escondieron en la bodega del barco junto con otros dos amigos, con tan mala fortuna que al llegar la embarcación al canal de Panamá fueron descubiertos por la tripulación, debido a que uno de ellos se enfermó y no soportó la inclemencia del viaje. Fueron remitidos por el consulado en un buque hasta Cartagena, ciudad en donde Pepe tenía una tía que les ayudó para regresar por carretera hasta su puerto de origen.
Pasado un tiempo tomaron sus precauciones para una nueva aventura, llevando consigo agua, atun, panela, y aspirina. Con la complicidad de los estibadores pudieron camuflarse en el interior del carguero americano que iba hasta San Francisco. A los veinticinco días se levantaron enfermos pero con optimismo puesto que creían que ahora si habían coronado la odisea. Era de noche con algo de lluvia, lo que dificultaba la visión. No obstante Pepe Montoya vio a través de una claraboya, unas luces que se reflejaban en el agua a manera de un calidoscopio lo más de bonito, y gritó: llegamos al Puente Golden Gate.
En ese momento aprovecharon para practicar su incipiente inglés que habían aprendido con el profesor Cortès en el Liceo, pero sus compañeros hicieron tanta algarabía que despertaron al vigía del barco, quien alertó a la tripulación y procedieron a detenerlos. No sabía Pepe que el carguero al salir del muelle se había varado al frente de la bahía, que la sensación de estar andando la embarcación se debía al golpe de las olas sobre el casco de la misma, y que las luces que veía a lo lejos eran las del viaducto de su tierra natal. El capitán del barco procedió a llamar a las entidades navales para que desalojaran a los polizontes, y los judicializaran. Efectivamente fueron llevados Carlín y los dos amigos al Hospital local, y luego para la cárcel, pero de Pepe Montoya no se supo nada.
Hay dos versiones sobre la desaparición de Pepe: la primera es la que se lanzó al mar, y la corriente de Humboldt lo llevó hasta Australia en donde hoy es un exitoso empresario. La segunda versión es la que aprovechando la oscuridad se descolgó por la escalera de gato del barco, y se metió a una canoa que pasaba en ese momento rumbo al Ecuador. Ambas no han podido ser confirmadas.
Con el pasar del tiempo, Carlín hizo su tercer intento como polizonte, y logró coronar su sueño arribando al puerto de Houston. Allí logro conectarse con otros paisanos que habían corrido con igual suerte, y en un par de años amasó una fortuna con la venta de carros de segunda.
Cierto día estaba Carlín afuera en el andén de su negocio, cuando escuchó una voz que le decía: “Carlín, Carlín, ven para saludarte”.En principio no entendió el mensaje porque entre otras cosas se le estaba olvidando el Español, pero al mirar hacia la esquina vio una cara conocida, y con sigilo se le acercó.”Soy Pepe, tu amigo de aventuras, tuve la buena suerte de coronar el viaje por un puerto del Ecuador, pero estoy echando mal porque la Migra de USA me anda persiguiendo”. Asustado Carlín le dijo que se perdiera, porque si bien el tenía su negocio de autos usados, éste era de una gringa que se había levantado, y que no quería problemas con inmigración. No alcanzó a decirle esto, cuando apareció la Migra y los detuvo.
Ayer llegaron deportados al aeropuerto Pepe y Carlìn.Tuvieron en su barrio recibimiento de héroes por la hazaña lograda. A Carlín le queda el consuelo que alcanzó a traer camuflados unos dólares con los que piensa montar una discoteca, y además el Rector del Liceo le ofreció el puesto de profesor de inglés para reemplazar al eterno teacher Cortés. De Pepe se dice que la familia lo envió al monte a cultivar cacao, para que no vuelva a ver jamás un barco en su vida.
Oscar Seidel
Cali, Mayo 17 del 2016
Comentarios
Publicar un comentario