Recuerdos de una època por Miguel Medina Benitez
RECUERDOS DE UNA ÉPOCA
RECUERDOS DE UNA ÉPOCA
Por: Miguel Medina Benitez
Tenìa
alrededor de ocho años cuando llegué Tumaco procedente de Buga, mi
ciudad, pues mi padre, el Doctor Alfonso Medina Navia, Odontòlogo, venia
a abrir un Consultorio en asocio con su cuñado, el médico Manuel
Benitez Duclerqc.
Fue una etapa llena de sorpresas. En un comienzo me matricularon en un
Colegio de Monjas que atendían niñas y niños, y en donde, durante los
primeros días nos sacudió un terremoto en la mañana, que nos obligó a
devolvernos a casa. Allí continuaba con mi educación que había iniciado
en Buga, y en donde hice una buena amistad con un compañero que se
llamaba Santiago Escrucerìa, que posteriormente se radicó en Nueva York y
del cual no volví a tener noticias.
Cuando a los 11 años se dijo que debía prepararme para iniciar mi bachillerato en el Liceo Tumaco, mis padres contrataron un profesor que iba todas las tardes a la casa y me preparaba en todas las materias para ser aceptado en el Liceo.El Profesor se llamaba JULIO ENRIQUE ESCALLON, quien posteriormente se destacò en la política nacional en Bogotà y fue muy conocido en todo el país. Murió en Cali, en Agosto del año 2.016.
Cuando se hablaba del Liceo Tumaco, el eje central era su Rector, el señor MAX SEIDEL,de origen alemán, y quien había llegado por segunda vez, años atrás, a continuar con una brillantìsima labor, de la cual quedarían agradecidos màs de cuatro generaciones de tumaqueños. Por aquella época los Bachilleres que se presentaban a las Universidades de Bogotà,eran admirados porque pasaban las entrevistas y exámenes sin ningún problema, debido a su extraordinaria capacitación.
El Señor Seidel ("Mister Seidel" como le decíamos los alumnos) hablaba varios idiomas (Alemán, francés, inglés, español,....) y dominaba todas las materias que daban en esa época, pues tenìa la particularidad de reemplazar a los profesores que por alguna razón personal no podrían asistir a clase. Por otro lado, que recuerde, su principal función era crear valores en sus alumnos, como la honorabilidad, la tolerancia, el respeto, la laboriosidad, etc., y además, una vez a la semana, nos obligaba en las tardes, a leer en la Biblioteca clásicos de la Literatura Universal y a opinar sobre la interpretación que cada uno le daba a la obra.
Recuerdo, además, que para festejar un 20 de Julio, recorrió los seis salones de Bachillerato,y en cada uno seleccionaba un Alumno para que ese día, 20 de Julio, dijera un breve discurso sobre la Independencia de nuestro país y sus resultados posteriores. Yo, que estaba en 4º de Bachillerato, casi me privo cuando al entrar al salón me señalò con el dedo y me dijo: "Usted, Miguel, hablarà en representación del 4º de Bachillerato"Tuve que documentarme en la Biblioteca y con mis tíos, y creo que ese día leì uno de los mejores discursos sobre nuestra Independencia.
Cuando terminè el 4º de Bachillerato, mi padre fue llamado por Gobierno Central de Bogotà para que colaborara en la organización de los nuevos Centros de Salud que se iniciaron en esa época, y fue entonces cuando nos trasladamos a Bogotà.
No obstante, a partir de esa época, siempre he seguido las enseñanzas de "Mister Seidel",sobre todo en la aplicación de los Valores y en la lectura de buena literatura, de la cual soy un asiduo seguidor.
Creo que la relación y los recuerdos que guardo de "Mister Seidel", ha sido lo mejor que he tenido en mi vida.
MIGUEL MEDINA BENITEZ
Cuando a los 11 años se dijo que debía prepararme para iniciar mi bachillerato en el Liceo Tumaco, mis padres contrataron un profesor que iba todas las tardes a la casa y me preparaba en todas las materias para ser aceptado en el Liceo.El Profesor se llamaba JULIO ENRIQUE ESCALLON, quien posteriormente se destacò en la política nacional en Bogotà y fue muy conocido en todo el país. Murió en Cali, en Agosto del año 2.016.
Cuando se hablaba del Liceo Tumaco, el eje central era su Rector, el señor MAX SEIDEL,de origen alemán, y quien había llegado por segunda vez, años atrás, a continuar con una brillantìsima labor, de la cual quedarían agradecidos màs de cuatro generaciones de tumaqueños. Por aquella época los Bachilleres que se presentaban a las Universidades de Bogotà,eran admirados porque pasaban las entrevistas y exámenes sin ningún problema, debido a su extraordinaria capacitación.
El Señor Seidel ("Mister Seidel" como le decíamos los alumnos) hablaba varios idiomas (Alemán, francés, inglés, español,....) y dominaba todas las materias que daban en esa época, pues tenìa la particularidad de reemplazar a los profesores que por alguna razón personal no podrían asistir a clase. Por otro lado, que recuerde, su principal función era crear valores en sus alumnos, como la honorabilidad, la tolerancia, el respeto, la laboriosidad, etc., y además, una vez a la semana, nos obligaba en las tardes, a leer en la Biblioteca clásicos de la Literatura Universal y a opinar sobre la interpretación que cada uno le daba a la obra.
Recuerdo, además, que para festejar un 20 de Julio, recorrió los seis salones de Bachillerato,y en cada uno seleccionaba un Alumno para que ese día, 20 de Julio, dijera un breve discurso sobre la Independencia de nuestro país y sus resultados posteriores. Yo, que estaba en 4º de Bachillerato, casi me privo cuando al entrar al salón me señalò con el dedo y me dijo: "Usted, Miguel, hablarà en representación del 4º de Bachillerato"Tuve que documentarme en la Biblioteca y con mis tíos, y creo que ese día leì uno de los mejores discursos sobre nuestra Independencia.
Cuando terminè el 4º de Bachillerato, mi padre fue llamado por Gobierno Central de Bogotà para que colaborara en la organización de los nuevos Centros de Salud que se iniciaron en esa época, y fue entonces cuando nos trasladamos a Bogotà.
No obstante, a partir de esa época, siempre he seguido las enseñanzas de "Mister Seidel",sobre todo en la aplicación de los Valores y en la lectura de buena literatura, de la cual soy un asiduo seguidor.
Creo que la relación y los recuerdos que guardo de "Mister Seidel", ha sido lo mejor que he tenido en mi vida.
MIGUEL MEDINA BENITEZ
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